Todo lo que debes saber sobre la inseminación artificial (IA)

  • 8 de Octubre del 2019
  • 4 min de lectura

Las mujeres eligen ser madre cada vez más tarde, algo que puede afectar a la fertilidad, siendo necesario recurrir a técnicas de reproducción asistida. En este post queremos ayudarte a despejar las dudas sobre uno de los tratamientos más comunes, la inseminación artificial (IA).

 

¿Qué es exactamente la inseminación artificial (IA)?

Como comentábamos anteriormente, se trata de una técnica de reproducción asistida que consiste en introducir semen (de la pareja o de un banco de esperma) en el útero de la mujer en el momento de la ovulación para conseguir un embarazo. Al dejar el semen en el útero, la distancia que los espermatozoides deben recorrer hasta alcanzar el óvulo es menor, por lo que hay más posibilidades de lograr la concepción.

Ginecóloga haciendo una ecografía a una mujer

 

¿En qué casos se recurre a este método?

El especialista es quien debe recomendar el tratamiento más adecuado en cada caso, pero se utiliza principalmente en las siguientes situaciones:

  • Cuando una mujer sin pareja, o sin pareja masculina, desea ser madre.
  • Cuando es difícil conseguir un embarazo por problemas de ovulación.
  • Cuando existe alguna alteración en la entrada del útero.
  • En parejas heterosexuales, si la calidad de los espermatozoides presenta alguna anomalía.
  • También en parejas heterosexuales, si hay mala calidad de esperma, ausencia de espermatozoides o el hombre es portador de una enfermedad genética. En estos casos, y siempre según la valoración de los profesionales, se puede recurrir a un donante de esperma.

 

¿Es dolorosa la inseminación artificial (IA)?

Es una práctica sencilla e indolora, catalogada de baja complejidad, un procedimiento muy similar a una citología. Para llevarla a cabo no es necesario utilizar anestesia y se realiza en la propia consulta del especialista.

 

¿Cómo es el proceso?

Con el inicio del ciclo menstrual da comienzo el tratamiento. A través de una ecografía, se comprueba que el ovario está preparado para comenzar con una ligera estimulación y así aumentar las posibilidades de éxito, garantizando que haya uno o dos óvulos en el ciclo. La mujer toma durante unos días la medicación, y se comprueba el estado de los folículos a través de diferentes ecografías de control y análisis de sangre. La frecuencia de estas pruebas de control puede variar, ya que cada mujer responde de diferente manera a la estimulación ovárica. 

Cuando los folículos alcanzan el tamaño óptimo, y llega el momento de la ovulación, se introduce la muestra de semen en el útero de la mujer a través de unas finas cánulas.

A los 15 días de la inseminación se realiza una prueba de embarazo en sangre, si es positiva, y se confirma la presencia del saco embrionario hacia el día 20, la mujer ya puede hacer el seguimiento del embarazo con su ginecólogo habitual.

 

¿Hay que hacer reposo tras una inseminación?

Una vez introducido el semen, se recomiendan unos minutos de descanso, pero después se puede hacer vida totalmente normal, aunque sí se recomienda no practicar deporte de alta intensidad en los siguientes 15 días, cuando se confirmará si hay o no embarazo.

 

¿Se trata el semen de la muestra utilizada?

Tanto si pertenece al hombre de la pareja heterosexual, como si es de un donante, la muestra de esperma debe ser tratada en el laboratorio antes del proceso de inseminación. De esta manera, se intenta optimizar su calidad y así aumentar las posibilidades de lograr un embarazo. En el caso de las parejas heterosexuales que usen el esperma del hombre, la muestra se recoge dos horas antes del procedimiento, tiempo en el que los andrólogos seleccionan aquellos espermatozoides con mayor movilidad y posibilidades de éxito, descartando al resto.

Mujer en el laboratorio analizando una muestra de semen

 

¿Cuál es la tasa de éxito de la inseminación artificial (IA)?

Como es lógico, las probabilidades de éxito vienen determinadas por muchos factores: la edad de la mujer, su reserva ovárica, la calidad del esperma en casos de parejas heterosexuales, entre otros motivos médicos. Cada caso es diferente, por eso el tratamiento debe ser personalizado, y sólo el especialista en reproducción asistida puede dar un porcentaje aproximado de éxito.

Si tras un tiempo de intentos no has logrado quedarte embarazada, consulta con tu ginecólogo para que te indique cómo proseguir en tu camino hacia la maternidad, pues quizá sea a través de este procedimiento. Si simplemente has decidido que quieres ser madre y no tienes pareja, o tu pareja no es masculina, te animamos a que te informes en primera persona por si la inseminación artificial (IA) es el método de reproducción asistida que más se ajusta a tus necesidades y circunstancias personales.

 

 

Fuentes:

Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Inseminación artificial. Recuperado de https://sego.es/mujeres/Inseminacion.pdf

IVI. Instituto Valenciano de Infertilidad. Inseminación artificial (IA). Recuperado de https://ivi.es/tratamientos-reproduccion-asistida/inseminacion-artificial/

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