Respiración del bebé: cuestiones que debes conocer

  • 17 de Agosto del 2021
  • 5 min de lectura

Es muy habitual que los padres se preocupen al observar la respiración de su bebé, ya que los recién nacidos respiran únicamente por la nariz, a un ritmo más rápido que el de los adultos y haciendo pausas cíclicas. La mayoría, además, también presentan una respiración irregular y pueden roncar cuando se acatarran. Para tu tranquilidad, es importante que sepas reconocer lo que entra dentro de lo normal y lo que puede ser una eventual señal de alerta. Te lo explicamos.

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La respiración de los recién nacidos es irregular

El sistema respiratorio de los recién nacidos es inmaduro fisiológica y anatómicamente. Su desarrollo empieza en las primeras semanas de vida intrauterina y acaba al final de la adolescencia. Por ello, la respiración de los recién nacidos no es rítmica y presenta un patrón irregular entre respiraciones rápidas y profundas, incluyendo suspiros, y respiraciones lentas y superficiales. 

La respiración de los bebés solo es nasal

Tal vez te sorprenda saber que, hasta aproximadamente los seis meses de vida, los bebés solo respiran por la nariz. La causa es anatómica y tiene su porqué. El paladar blando del bebé está muy cerca de su epiglotis, una pequeña tapa móvil situada encima de la laringe que impide que los alimentos entren en la tráquea, y cierra casi del todo las vías de aire dentro de la boca. Al respirar solo por la nariz se filtran las partículas y se regulan la temperatura y la humedad del aire.

Con los meses, la cavidad bucal crece y la epiglotis baja, separándose del paladar blando y dando paso a la respiración también por la boca.

Los bebés respiran más rápido

Los bebés presentan una frecuencia respiratoria mayor que los adultos. Un bebé realiza entre 40 y 60 respiraciones por minuto y un adulto realiza unas 20. Los pulmones del bebé aún son inmaduros y no pueden retener demasiado oxígeno, así que inspiran y exhalan más veces por minuto. Y tras un berrinche de llanto, aún lo hacen más rápido.

La respiración de los bebés es ruidosa

Esto ocurre al acumularse la saliva en la parte posterior de la garganta. El aire fluye sobre ella y causa ruido ya que, a diferencia de ti, tu bebé no puede toser o aclararse la garganta a voluntad. Además, los bebés tienen la nariz pequeñita y se les congestiona fácilmente.

De hecho, los bebés estornudan como mecanismo de defensa para eliminar partículas o microbios de la nariz. Así que, si tu bebé estornuda no siempre significa que se haya resfriado, él no puede sonarse y es su forma de limpiarse las fosas nasales.

Pausas en la respiración de los bebés

Antes hemos mencionado que la respiración del recién nacido es irregular. Dentro de este patrón normal de respiración podrás observar pausas de 5 a 15 segundos en que el bebé no respira, es la denominada respiración periódica o cíclica del recién nacido. Es absolutamente normal y suele darse durante el sueño, cuando el ritmo cardíaco y la respiración se ralentizan. No tiene repercusiones y la recuperación es espontánea.

Es importante diferenciar la respiración cíclica de la apnea patológica. Se considera apnea patológica cuando la ausencia de flujo respiratorio es superior a 20 segundos. En ese caso, debes actuar rápidamente moviendo al bebé y, si no responde, inicia las maniobras de reanimación y llama al 112.

Los bebés también roncan

Los bebés y los niños roncan y la causa más común son los mocos ya que cuando el bebé está acatarrado se obstruyen las vías respiratorias. Hacer lavados nasales con suero fisiológico mantiene la nariz limpia y los ronquidos desaparecen.

Solo en algunos casos, el ronquido es un síntoma del síndrome de apnea-hipopnea del sueño. En ese caso, el ronquido se acompaña de pausas respiratorias superiores a 20 segundos, la apnea patológica que hemos mencionado en el apartado anterior. Otros síntomas de esta patología es un sudor excesivo o movimientos constantes y posturas extrañas al dormir. Si esto ocurre, debes consultar al pediatra.

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Cuáles son las señales de alerta y cómo actuar

Son varias las señales que indican cuando la respiración del bebé no es normal y debemos preocuparnos. Te las detallamos:

  • Pausas en la respiración de más de 20 segundos. Es la apnea patológica que hemos explicado en los anteriores apartados.
  • Ritmo de respiración constante y muy elevado con más de 60 respiraciones por minuto. Esta patología se conoce como taquipnea.
  • Aleteo nasal o retracción costal. Son dos de los síntomas que indican dificultades para respirar. Las fosas nasales se ensanchan con cada respiración y el tórax se retrae hacia las costillas.
  • Cianosis. La piel del bebé adquiere un color azulado por la falta de oxígeno

Ante cualquier signo de problema respiratorio realiza las maniobras de reanimación cardiopulmonar y pide ayuda de inmediato.

Comprobar la respiración del bebé te ayudará a estar más tranquila y a reconocer cualquier síntoma que requiera atención médica. Sin obsesionarte, observa cómo respira e irás conociendo sus patrones de sueño, aprendiendo a diferenciar y reconocer cuándo debes preocuparte realmente.

Recuerda: la respiración del bebé durante los primeros meses de vida presenta algunas particularidades que no deben alarmarte, como la respiración cíclica o periódica. A medida que su aparato respiratorio vaya madurando, también se irá normalizando su respiración. No obstante, hay que estar atento para poder detectar cualquier señal que indique una anomalía y reaccionar con rapidez.

Y ante cualquier duda, por supuesto, preguntar al pediatra para que resuelva todas tus inquietudes.

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