Tarritos infantiles (parte II)

  • 28 de Octubre del 2014
  • 2 min de lectura

Según un artículo publicado recientemente en una prestigiosa revista española de pediatría sobre la composición de los tarritos comerciales y los purés caseros, el 61% de los niños de 15 meses y mayores han consumido tarritos infantiles alguna vez. Con estos datos, los padres nos preguntamos: ¿están realmente bien alimentados nuestros hijos con este tipo de productos?.

La respuesta, sin duda, es que sí.

Publicidad Únete al Club familias Únete al Club familias

Los tarritos infantiles deben cumplir una serie de requisitos referentes a su composición nutricional marcados por las normativas europeas y las recomendaciones de distintos organismos como la ESPGHAN (Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica), que tienen en cuenta los requerimientos de cada nutriente en los lactantes y niños de corta edad.

En cambio, en el caso de los purés caseros no existen guías estandarizadas concretas para su elaboración, por lo que su composición y aporte de nutrientes puede variar ligeramente cada vez que se preparan, dependiendo de los alimentos que se utilicen para su elaboración, y de la cantidad de los mismos (en el caso de las carnes, por ejemplo, el porcentaje de grasa y de proteínas varía en función de la pieza escogida).

El valor calórico, la energía, que proporciona un tarrito o puré está directamente relacionado con la cantidad de grasa e hidratos de carbono del mismo. Actualmente, los tarritos que tenemos en el mercado y los que son preparados en casa siguiendo las indicaciones de los especialistas en alimentación infantil, suelen presentar un aporte energético adecuado y en línea con las recomendaciones de la ESPGHAN.

Por otro lado, el porcentaje de agua de un tarrito suele variar entre 80-85% y depende de la cantidad de agua que aporta cada ingrediente, más la empleada en su elaboración.

En relación a las proteínas, en los tarritos de carne y pescado, su aporte variará dependiendo de si la carne o el pescado se nombran en primer lugar (por ejemplo, ternera a la jardinera) pues en este caso serán el ingrediente mayoritario, o si se nombran en segundo lugar (por ejemplo, menestra de cordero), ya que en ese caso otros alimentos como las verduras y hortalizas serán las que están en mayor concentración.

Publicidad Pediatopic Pediatopic

¿Quieres saber más sobre la composición nutricional de los tarritos?. Puedes consultar el post ya publicado al respecto: Tarritos infantiles (I), o la tercera entrega sobre este tema que publicaremos próximamente.

¿Te ha gustado este contenido?

Deja un comentario

Para poder comentar accede a tu cuenta. Si aún no formas parte del Club familias, únete.
Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Algunas de las cookies son necesarias para navegar. Para habilitar o limitar categorías de cookies accesorias, o para obtener más información, haz click en Personalizar la configuración.
Acepta las cookies