¡Se le ha clavado una espina!

  • 28 de Julio del 2015
  • 2 min de lectura

Comer pescado es fundamental para el correcto desarrollo cerebral e inmunológico de tu hijo. ¿El problema? Que muchas veces, y por mucho cuidado que pongas, se cuela alguna espina y, si tienes mala suerte, puede quedar clavada en la garganta del pequeño. Tranquila, tu peque no se va a ahogar, pero en algunos casos puede que necesites ir al médico para que la extraiga.

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Parece una cosa tonta, pero lo cierto es que este episodio representa una de las visitas más habituales a las urgencias infantiles: una espina larga, clavada en una zona de difícil acceso.

Y es que, en caso de duda –o de imposibilidad de alcanzarla– lo mejor es acudir al médico. Primero, porque retirará la espina de forma más aséptica e indolora para tu niño; y luego, porque determinará la posibilidad de que ese resto de materia orgánica –sobre todo si es de pescado azul– haya sido capaz de causar alguna infección al pequeño.

¿Qué puedes hacer antes de acudir a urgencias?

Actuar con moderación y probar los remedios caseros de toda la vida teniendo siempre en cuenta que, si no funcionan a la primera, hay que pedir ayuda profesional. Cuando se clava una espina lo primero es estar tranquila; son tan finas que no hay peligro de ahogamiento, solo surgirían complicaciones si el peque se pone tan nervioso que es imposible razonar con él. Así que, tranquiliza también al niño e intenta que abra la boca y, si ves que es sencillo sacarla con unas pinzas, ¡prueba! (mejor si tienes unas pinzas de plástico, así no harás ningún daño). Si no la ves o no alcanzas con las pinzas, da al niño un poquito de miga de pan y agua para que la arrastre –cuidado con la cantidad, este remedio casero ha de ser liviano–. Otros alimentos que también se utilizan para que 'arrastren' las espinas –siempre con moderación, solo como intento– son los espárragos y las nubes de golosina.

¿Ya está fuera? ¡Misión cumplida! Pero puede que el pequeño siga quejándose porque persista el dolor por la heridita que le haya podido hacer, es normal. Eso sí, consulta con el médico si las molestias duran más de 12 horas

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