Todo lo que tienes que saber sobre la mastitis

  • 12 de Septiembre del 2019
  • 4 min de lectura

Es una de las principales molestias que sufren las madres que dan lactancia materna a sus bebés. Si crees que puedes tener mastitis, en este post te ayudamos a despejar tus dudas y te contamos todo sobre esta inflamación y cómo tratarla y prevenirla.

 

Mujer con mastitis poniendo sus manos sobre la zona inflamada

¿Qué es la mastitis?

Es una inflamación del tejido mamario de la mujer lactante que puede terminar en una infección. Se produce cuando el pecho no se ha vaciado totalmente por una obstrucción en los conductos mamarios. Al no vaciarse, la leche se va acumulando, dando lugar a la proliferación de bacterias que originan una infección.

Esta obstrucción puede darse porque no hay una succión adecuada por parte del bebé, o por no amamantar con una buena postura que favorezca el vaciado completo del pecho. Al suceder esto, la leche que se va produciendo queda retenida, provocando dolor e inflamación en la zona.

Síntomas de la mastitis

Los síntomas de la mastitis pueden variar dependiendo de su gravedad, pero los más comunes en la mayoría de las mujeres lactantes son:

  • Sensibilidad y dolor en el pecho.
  • La zona del pecho afectada está dura, redondeada y caliente.
  • Fiebre de 38´5° C, ya que, si es menos, no se consideraría mastitis.
  • Decaimiento, escalofríos y malestar general.

Qué hacer si crees que tienes mastitis

Antes de que se produzca una mastitis, suele haber una obstrucción, por lo que, si notas ciertas molestias en alguna parte del pecho y compruebas que está algo endurecida, es importante que te pongas al bebé al pecho con más frecuencia, comprobando que hay un buen agarre, para intentar vaciar completamente los conductos y que no se acabe produciendo una infección.

Si ves que las molestias continúan, o van a más, lo mejor es que consultes con tu matrona o tu ginecólogo, para que te examine y pueda confirmar la presencia de los síntomas de los que hemos hablado anteriormente y darte el diagnóstico y el tratamiento más adecuado para ti.

Madre con mastitis dando el pecho a su bebé en posición de rugby

Cómo se trata la mastitis

Como comentábamos, el profesional sanitario que te atienda es quien debe darte el tratamiento adecuado, pero por lo general, las pautas para tratar la mastitis son:

  • Antiinflamatorios para reducir la inflamación
  • Analgésicos para tratar la fiebre.
  • Drenar todo lo posible el pecho dando tomas más frecuentes al bebé. A veces por la mastitis la leche adquiere un sabor salado y algunos bebés la rechazan. De ser así, sería necesario hacer uso de un sacaleches.
  • Guardar reposo y descansar todo lo que sea posible.

Posturas que te ayudan con la mastitis

Adoptar correctamente la postura para amamantar es muy importante, y hacerlo bien puede ayudarte a recuperarte de la mastitis y a prevenirlas en el futuro.

A continuación, te damos algunas pautas para dar el pecho:

  • Si tienes obstrucción mamaria o mastitis, intenta buscar una posición para que, al dar el pecho a tu bebé, éste tenga su barbilla sobre la zona obstruida.
  • Intenta no darle de mamar siempre en la misma posición, si vas cambiando de postura, los conductos se vaciarán mejor por todas las zonas del pecho.
  • Asegúrate de que tu bebé tiene un buen agarre.
  • Realiza las tomas a demanda y durante todo el tiempo que el bebé desee.
  • Evita estar demasiadas horas sin ponerte al bebé al pecho o extraerte la leche de alguna manera.
  • Aunque puede ser duro, especialmente al principio, las tomas nocturnas son beneficiosas y te ayudan a evitar mastitis.

Las mejores posturas si ya hay obstrucción o mastitis son:

  • Posición invertida o de balón del rugby: Sentada, pasa por debajo del brazo al bebé, cuyos pies apuntan a tu espalda. Esta postura es perfecta para drenar la cara externa de los pechos, justo donde más mastitis suelen producirse.
  • Estirados en paralelo inverso: Tanto el bebé como tú estirados, pero el bebé con la cabeza en dirección opuesta a ti.
  • A cuatro patas: No es muy cómoda, pero es sólo para realizarla en momentos puntuales cuando necesites vaciar bien y la mastitis esté localizada en la parte superior del pecho.

Detectar a tiempo una mastitis puede ahorrarte muchas molestias y ayudarte a seguir adelante con la lactancia materna. Ante todo, debes estar tranquila porque el hecho de que haya infección no supone ningún riesgo para tu bebé, y puede seguir alimentándose con normalidad.

 

Fuentes:

Mayo Clinic. Mastitis. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/mastitis/symptoms-causes/syc-20374829

Alba Lactancia. Obstrucción, mastitis y absceso. Recuperado de http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/obstruccion-mastitis-y-abceso/

Asociación Española de Pediatría. (2018). Mastitis: qué hay que saber. Recuperado de https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/mastitis-que-hay-que-saber

 

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