Frenillo lingual corto, ¿qué he de hacer?

  • 9 de Octubre del 2020
  • 3 min de lectura

Algunos niños nacen con el frenillo sublingual corto, ¿es el caso de tu pequeño? ¿sabes cómo le puede afectar y qué debes hacer? ¡Respondemos a todas tus preguntas sobre el frenillo corto en este post!

¿Qué es exactamente el frenillo lingual corto?

El frenillo lingual es una membrana mucosa situada bajo la lengua. Cuando esta membrana es demasiado corta, la lengua parece estar anclada, de ahí que el nombre técnico de esta anomalía sea anquiloglosia. 

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Tipos de frenillo

Podemos clasificar la anquiloglosia dependiendo de dónde esté insertado el frenillo: 

  • El frenillo es de tipo 1 si se encuentra próximo a la punta de la lengua y al llorar el bebé, la lengua adopta forma de corazón.
  • El de tipo 2 está situado un poco más atrás que el de tipo 1 y al llorar la punta de la lengua baja ligeramente. 
  • El de tipo 3 es más difícil de detectar porque la lengua parece normal, por lo que se debe comprobar pasando el dedo por debajo. En estos casos se observa también un anclaje submucoso. Cuando el bebé llora la lengua se curva hacia arriba en los extremos.
  • El de tipo 4 es el que más limita los movimientos de la lengua porque el frenillo se encuentra bajo tejido submucoso que la ancla todavía más. 

Boca de recién nacido en la que se ve un frenillo corto

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de un frenillo corto?

El frenillo lingual corto limita los movimientos de la lengua, siendo muchas veces un obstáculo para conseguir una lactancia materna exitosa, y, por tanto, impidiendo que el bebé se alimente correctamente. Estos son los problemas que puede generar: 

  • Dificultad para que el bebé consiga un buen agarre, de manera que se suelta constantemente del pezón
  • Al no poder alimentarse bien con frenillo, demanda más y las tomas son muy largas porque le cuesta quedarse satisfecho. En estos casos el bebé suele mostrarse más inquieto e irritable. 
  • Ganancia de peso nula o muy lenta al no obtener toda la leche que necesita. 
  • Dolor y molestias en el pezón debido a las largas tomas y al mal agarre. Hay una mayor probabilidad de que aparezcan grietas y/o mastitis al no darse un buen drenaje en los conductos del pecho. 
  • Disminución en la producción de leche porque no se estimula suficientemente. 
  • Mayor probabilidad de que se produzca un destete temprano
  • A largo plazo puede causar problemas relacionados con la mordida en la fase de la dentición y en el lenguaje cuando el niño comience a hablar. 
  • Más posibilidades de sufrir problemas respiratorios como neumonías, bronquitis o ronquidos, así como apneas del sueño. 
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¿Cómo sé si mi hijo tiene el frenillo corto?

Para diagnosticar la anquiloglosia el pediatra debe examinar la movilidad de la lengua del bebé, así como supervisar una toma para comprobar el agarre y verificar que se alimenta correctamente. 

Además del mal agarre y los problemas que acarrea, otra señal de que el bebé puede tener el frenillo corto es que hace una especie de chasquidos al soltarse del pezón

Madre intentando adoptar una buena postura de agarre para amamantar a su bebé

¿Qué debo hacer si tiene el frenillo corto?

Incluso padeciendo anquiloglosia, la mayoría de los niños acaba alimentándose correctamente, y muchas veces la solución pasa por escoger posturas para amamantar que faciliten el agarre al introducir gran parte de la areola en la boca del bebé

Si pese a todo los problemas persisten, el pediatra debe valorar si es necesario realizar una sencilla intervención quirúrgica para cortar el frenillo cuanto antes y poder así mantener la lactancia materna. 

Esta intervención recibe el nombre de frenotomía y consiste en cortar el frenillo mediante un bisturí, tijeras o láser. Una vez realizada, es recomendable hacer ejercicios de fisioterapia para evitar que la lengua vuelva a anclarse. 

 

¿Crees que tu bebé tiene el frenillo lingual corto? ¿Has detectado alguno de los problemas que causa? Si es así, consulta cuanto antes con el pediatra o una experta en lactancia para que te confirmen el diagnóstico y buscar la mejor solución para vuestro caso. 

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Referencias

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