La dislalia funcional tiene tratamiento

  • 31 de Mayo del 2022
  • 5 min de lectura

La dislalia funcional es uno de los cuatro tipos de dislalia, y la más común. 

Se trata de un trastorno del lenguaje, específicamente de la articulación de uno o más fonemas, provocado por un mal funcionamiento de los órganos bucofonatorios. 

Por este motivo se la denomina funcional porque su causa no es orgánica ni está relacionada con ninguna lesión en el Sistema Nervioso Central. 

En general, suele manifestarse durante la infancia, por lo que, si no se realiza un tratamiento temprano, puede afectar al rendimiento escolar del niño, a sus habilidades de comunicación, a sus relaciones sociales y autoestima.

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Qué es la dislalia funcional 

Hablamos de dislalia funcional cuando el niño no articula adecuadamente un fonema o un grupo de fonemas debido a un fallo funcional de los órganos bucofonatorios que son los que intervienen en el habla.

Los diversos sonidos se forman según la posición de estos órganos: la lengua, los labios, la mandíbula, las mejillas, el paladar o los dientes. 

En la dislalia funcional, el niño no utiliza adecuadamente los órganos articulatorios y, en consecuencia, su pronunciación es incorrecta.

Este trastorno es el más común de las dislalias y lo padecen entre el 4 y el 7 por ciento de los escolares, siendo mucho más habitual en los niños que en las niñas.

Dislalia funcional qué es

Tipos y errores más frecuentes 

La dislalia funcional se manifiesta con varios tipos de errores. Según cada niño, puede cometer uno a varios de ellos. Estos son los más frecuentes:

Omisión

El niño omite el fonema que no sabe pronunciar sin sustituirlo por otro. Puede afectar a una consonante o a una sílaba completa y en cualquier parte de la palabra en cuestión. Sucede mucho con las letras |r| y |x|.

Ejemplos: decir “tana” por “ventana”, “paza” por “plaza” o “tompeta” por “trompeta”.

Sustitución

La sustitución es el tipo de error más habitual en la dislalia funcional. En este caso, el niño reemplaza el fonema que no sabe pronunciar por otro que le es más fácil. Al igual que en la omisión, este error puede darse en cualquier parte de la palabra.

Te damos algunos ejemplos:

  • |r| por |d| - el niño pronuncia “cada” en lugar de “cara”
  • |s| por |z| - el niño pronuncia “caza” en lugar de “casa”

Inversión

Este tipo de error consiste en cambiar el orden de los sonidos. Como ejemplo el niño pronuncia “cocholate” en lugar de “chocolate” o “valadora” en lugar de “lavadora”.

Inserción

En este caso, el niño añade un sonido adicional que le facilita la pronunciación. Como ejemplo, pronuncia “palanta” en lugar de “planta” o “palato” en vez de “plato”.

Este error se da con menos frecuencia que los demás.

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Cómo puede afectar al desarrollo del niño

Si no se tratan, estos errores de pronunciación se convierten en vicios de dicción que pueden afectar al desarrollo psicosocial del niño que intentará hablar de manera correcta sin lograrlo. 

La dislalia funcional es uno de los trastornos del lenguaje más habituales y que mejor se solucionan con un tratamiento de logopedia aplicado lo antes posible para evitar las consecuencias a largo plazo:

  • Bajo rendimiento escolar
  • Problemas para aprender a leer y escribir
  • Conflictos de socialización
  • Escasa autoestima
  • Dificultad para comunicarse

Etiología y posibles causas

Las causas de la dislalia funcional son diversas y pueden concurrir varias a la vez. 

Las posibles causas son:

  • Falta de desarrollo en la psicomotricidad fina. La adquisición de las habilidades psicomotrices a nivel motor van parejas al nivel del habla. Una buena habilidad motora es necesaria para que el niño controle los órganos implicados en la articulación de los fonemas.
  • Carencia de discriminación auditiva. El niño no es capaz de decodificar cada fonema y percibir su diferenciación; debido a ello, comete fallos en la imitación oral. 
  • Escasa estimulación lingüística. Se da en ambientes socioculturales deprimidos en los que el niño está privado de los estímulos necesarios y, en consecuencia, suele presentar problemas de desarrollo de las habilidades antes psicomotrices y de lenguaje.
  • Razones psicológicas. Se trata de niños que se aferran a unas pautas de lenguaje propias de una edad inferior a consecuencia de algún trauma o de una excesiva sobreprotección.
  • Déficit intelectual. En estos casos, la dislalia funcional va asociada a otros problemas que deberán tratarse de manera conjunta, a más largo plazo y en función del desarrollo de las capacidades.

Ejercicios para ayudar a tu hijo en casa

Además de consultar a un especialista en trastornos del lenguaje, hacer unos ejercicios en casa es una excelente forma de ayudar a tu hijo a mejorar la psicomotricidad fina y el lenguaje.

Para ello, es recomendable combinar ejercicios que desarrollen una buena destreza y control de los órganos articulatorios, las llamadas praxias bucofonatorias, con ejercicios de percepción auditiva y representación mental de los sonidos. Te mostramos algunos.

Praxias bucofonatorias: 

  • Sacar la lengua, moverla arriba y abajo, realizar chasquidos.
  • Lanzar besos, sonreír con los labios juntos, realizar vibraciones con los labios.
  • Inflar las dos mejillas y retener el aire, inflar las mejillas alternativamente.
  • Soplar a través de una pajita.

Ejercicios de discriminación auditiva:

  • Jugar a reconocer sonidos (instrumentos, animales, un reloj,..) e imitarlos
  • Repetir palabras
  • Cantar y recitar
  • Imitar ritmos con manos y pies

Tratamiento

El logopeda es el profesional que se ocupa de los trastornos del lenguaje. En caso necesario, diseña un tratamiento personalizado basado en ejercicios que favorecen la movilidad y funcionalidad de los órganos articulatorios, ejercicios de expresión y ejercicios de respiración.

La dislalia funcional tiene tratamiento y detectarla y corregirla cuanto antes favorece el desarrollo integral del niño. Estar atento y estimular con juegos es la mejor forma de prevenirla o ayudar a solucionarla.

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Referencias

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