¿Qué es el Síndrome del Cuidador Quemado?

  • 5 min de lectura

Cuando un ser querido llega a la vejez, es muy probable que en algún momento empiece a ser dependiente y tengamos que hacernos cargo de tareas a diario que no teníamos contempladas y que a la larga se nos hagan cuesta arriba. Normalmente, la familia es quien empieza a ocuparse de los cuidados, pero llega un punto en el que se ve superada por la situación. Esto es el Síndrome del Cuidador Quemado, el agotamiento que comporta cuidar de una persona las 24h del día. Pero no hace falta llegar a este punto. Hay veces que más vale dejar los cuidados en manos de profesionales y disfrutar de la compañía del ser querido con tranquilidad.

¿Crees que puedes estar sufriendo el Síndrome del Cuidador quemado? Te explicamos un poco más sobre él para que puedas superarlo o, en caso de no estar viviéndolo, evitarlo.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome del Cuidador Quemado?

Estar cuidando de una persona dependiente sin pausa es muy perjudicial para la salud. En algún momento aparecerán síntomas que nos avisarán de que debemos parar, descansar y cambiar la situación. Los problemas emocionales se ven reflejados en el cuerpo, por lo que empezaremos a notar malestar tanto físico como mental. ¿Cómo detectar el síndrome del cuidador quemado? Exactamente, ¿cuáles son los síntomas del Síndrome del Cuidador Quemado?

  • Estrés continuado
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Tristeza continuada
  • Dificultad para concentrarse
  • Fatiga crónica
  • Agotamiento 
  • Falta de tiempo, aislamiento y dejar atrás los hobbies y rutinas, incluso los que menos tiempo conllevan
  • Abandono de ti mismo
  • Contracturas y dolores musculares
  • Problemas para dormir
  • No todas las personas que padecen el Síndrome del Cuidador Quemado tienen todos los síntomas, pero sí varios de ellos.
Publicidad New call-to-action New call-to-action

¿Cómo superar el síndrome del cuidador?

Primero de todo, hay que tener claro que los cuidados de tu ser querido no recaen únicamente en ti. En caso de tener más familiares es una tarea que se puede, y se debe, repartir.

Y muy importante también: uno no debe sentirse mal o tener mala consciencia si no puede con todo, pues no implica que quieras menos a tu ser querido.

Además, debes poner límites: dedícate tiempo a ti, haz deporte, medita, queda con tus amistades y realiza actividades que te gusten. Nuestro consejo es que empieces con una ducha sin estrés, mimándote. Es un simple gesto que hacemos cada día, pero si lo hacemos con tranquilidad y a consciencia puede relajarnos mucho. Este es un gran punto de partida para el cambio.

En cuanto al cuidado de la persona, ten claro qué puede y qué no puede hacer por sí sola. Si hay cosas en las que es autónoma, deja que lo haga él/ella, independientemente de la velocidad. Esto es bueno para las dos: para ti porque te da tiempo para relajarte y para él/ella para sentirse útil e independiente.

En caso de no poder combinar los cuidados con otra persona o de que la situación de dependencia de tu ser querido te absorba mucho, lo cual es normal, es recomendable contratar cuidadores profesionales- Empresas como Cuideo,  te pone en contacto con las mejores personas cuidadoras para tu caso y se ocupan de todos los trámites y gestiones laborales.

¿Cómo superar el Síndrome del Cuidador Quemado?

Publicidad New call-to-action New call-to-action

¿Cómo evitar el síndrome del cuidador quemado?

Si aún no has llegado a este punto, te aconsejamos que tomes medidas desde ya para que no suceda. Tu salud es importante, no la pierdas. Si tú no estás bien, es complicado cuidar como nos gustaría hacerlo. Por eso es importante informarse bien de cómo deben ser los cuidados para el caso de tu ser querido. ¿Tiene alguna enfermedad? Busca información sobre esta y sobre cómo debe ser su día a día, cómo tratarlo, cómo mejorar su calidad de vida.

Para poder seguir disfrutando de su compañía sin miedo a caer en el Síndrome del Cuidador Quemado y poder seguir siendo su familiar, sin los conflictos que el cuidado ejercido por alguien cercano puede conllevar, es aconsejable contratar cuidados profesionales. Dependiendo del caso, puede que unas horas al día ya sea suficiente, pero otras es mejor que lleguen a ser incluso  las 24h del día.

De esta manera, los cuidados estarán en manos de alguien con experiencia y formación, quien sabrá cómo reaccionar ante cualquier situación. Así, vosotros seguiréis siendo un gran apoyo para la persona dependiente sin quemaros ni quemar la relación.

¿Se puede evitar el Síndrome del Cuidador Quemado?

En qué puede ayudar una persona cuidadora profesional

Tener una persona profesional del cuidado de personas mayores dependientes es muy positivo para la calidad de vida de quien requiere cuidados. Están formadas para atenderle según sus necesidades y saber actuar ante cualquier situación.

Patologías
No todas las personas mayores requieren el mismo cuidado. Algunas son dependientes debido a una enfermedad. En estos casos, el cuidador o cuidadora debe de estar especializado en esa patología. No tiene las mismas necesidades una persona con demencia que una con parkinson o ELA.

Movilidad reducida
Hay personas que llegan a la vejez con buena salud, pero la movilidad no les acompaña. Necesitan ayuda para las tareas diarias: levantarse de la cama, ducharse, vestirse, cocinar, mantener la casa limpia y ordenada, ir a comprar… Un cuidador también hace estas tareas. Movilizar a una persona que no es autónoma no es fácil y si se hace incorrectamente, puede ser incluso peligroso y/o contraproducente para el que lo realiza sin formación. Por eso es importante contar con un apoyo profesional en estos casos.

Control médico
Cuando se llega a la tercera edad, muchas veces las personas son pluripatologicas y toman diferentes medicaciones  al día, lo más habitual suelen ser comprimidos o cápsulas. Es importante llevar un buen control de la medicación, respetando las horas a la que tomar cada una de ellas, el número de tomas al día, etc…esto puede ser  un tanto lioso para algunas de ellas, por lo que tener un par de ojos que controlen que se toma bien la medicación puede prevenir problemas.

Alimentación
Conseguir una buena calidad de vida depende de diferentes factores que aportan bienestar a la persona y uno  ellos es  incuestionablemente  la alimentación. Una comida sana, completa y equilibrada es vital para tener energía y prevenir enfermedades como el colesterol o la diabetes. Y en caso de padecerlas, es muy importante para controlarlas. Un/a cuidador/a profesional tiene conocimientos de nutrición y sabe cocinar, por lo que asegura que la alimentación de la persona mayor sea la adecuada a sus necesidades.

Contratar cuidados a domicilio, puede ayudar a mejorar la buena calidad de vida a los mayores y evita que las familias caigan en el Síndrome del Cuidador Quemado. 

¿Te ha gustado este contenido?

Etapa vital

Deja un comentario

Para poder comentar accede a tu cuenta. Si aún no formas parte del Club familias, únete.

Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Algunas de las cookies son necesarias para navegar. A su vez, nosotros y nuestros socios utilizamos cookies con fines analíticos y de medición del uso de nuestra web, que nos permite almacenar, acceder y procesar datos personales como su visita en este sitio web.

Para habilitar o limitar categorías de cookies accesorias,  haz click en Personalizar la configuración y para obtener más información accede a nuestra Política de Cookies.

Acepta las cookies