Todo sobre el síndrome o la depresión postvacacional

  • 5 de Septiembre del 2020
  • 4 min de lectura

Todos los años por estas fechas se habla de la depresión o el síndrome postvacacional, pero ¿realmente existe? Y si es así, ¿en qué consiste? ¿se puede prevenir? Si llevas tiempo queriendo dar respuesta a estas preguntas, sigue leyendo porque en este post te contamos todo sobre este fenómeno psicológico. 

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¿Qué es el síndrome postvacacional?

Se trata de una fase de estrés que surge tras un periodo vacacional cuando hay que reincorporarse al trabajo, con todo lo que ello implica; menos tiempo de ocio, prisas, preocupaciones, imprevistos, vuelta a la rutina, presión laboral o familiar, etc. El síndrome o depresión postvacacional es un periodo de adaptación a las nuevas necesidades del ambiente. 

Dejar atrás unos días de descanso sin horarios, sin obligaciones y con un ambiente relajado, probablemente estando más tiempo al aire libre, y regresar a un ritmo de vida marcado por las obligaciones y menos horas de sol, puede generar alteraciones en la conducta como irritabilidad, hastío, tristeza, falta de atención, malestar general, ansiedad, apatía y cansancio físico y psíquico

Mujer mirando por la ventana del aeropuerto

¿Cuánto dura?

La duración de este periodo adaptativo depende de cada persona, pero no suele alargarse más de 15 días, tiempo suficiente para aceptar la nueva realidad. En caso de que los síntomas se alarguen en el tiempo, es recomendable consultar con un especialista para comprobar que el síndrome postvacacional no haya dado lugar a un trastorno de ansiedad o depresión más serio. 

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¿Todo el mundo lo padece?

Aunque todas las personas han de pasar por esta fase de adaptación, no a todas les afecta por igual. Estos son algunos de los factores o rasgos que pueden incrementar la posibilidad de experimentar síntomas de la depresión postvacacional: 

  • Desempeñar un trabajo muy rutinario con poco margen para la realización personal.
  • Tener tendencia a controlarlo todo e intentar anticiparse para prevenir o evitar imprevistos o problemas. 
  • Disponer de poca flexibilidad mental para adaptarse a las situaciones y a los cambios.
  • Tener una actitud evasiva ante las dificultades e ignorar los problemas por ser incapaz de afrontarlos. 
  • Proyectar constantemente pensamientos negativos y catastróficos sobre el futuro. 

¿Se puede evitar o minimizar el síndrome postvacacional?

Como explicábamos en el punto anterior, padecer en mayor o menor medida esta fase de estrés tras las vacaciones depende de ciertas características y actitudes de cada individuo, pero puede ayudarte tener en cuenta lo siguiente: 

  • Vuelta gradual. Programa tus vacaciones intentando dejar un día o dos de margen entre la vuelta a casa y el inicio del trabajo para ir adaptándote poco a poco a la nueva situación. Algo que puede ayudarte mucho en los primeros días de trabajo es intentar empezar a mediados de semana para tener más próximo el fin de semana. 
  • Elige bien dónde pones tu energía. Es posible que al incorporarte a tu puesto de trabajo sientas que tienes un colapso de tareas y proyectos. Intenta priorizar, y, especialmente los primeros días, opta por las tareas que menos te cuesten o que más te gusten para ir adaptándote antes de enfrentarte a las más complejas o que requieren una mayor concentración. 
  • Actitud positiva. No siempre es fácil conseguir esto, pero es importante ser capaz de visualizar las cosas buenas de tu trabajo y de tu vida y destacarlas en estos días en los que puede que te sientas más desganada/o o desanimada/o. 

Mujer estresada en la oficina por la vuelta al trabajo

  • Evita los compromisos innecesarios. Durante unos días te vendrá bien no aumentar los compromisos que ya tienes de por sí. Si no te apetece, no te obligues a acudir a citas o reuniones y date un tiempo para habituarte a la rutina del día a día. 
  • Recupera los buenos hábitos. El ejercicio, la alimentación saludable y los horarios de sueño regulares te ayudarán a sentirte bien en estos primeros días tras las vacaciones y a sentir que tienes el control de tu vida. 
  • Desconecta todo lo que puedas. Cuando acabes tu jornada, intenta realizar actividades que te ayuden a desconectar completamente y a mantener la mente lejos de todo lo relacionado con el trabajo. 

 

El síndrome o la depresión postvacacional existe y afecta cada año a muchas personas, pero como ves, se trata de un periodo de adaptación que va desapareciendo a los pocos días de la vuelta a la rutina. Esperamos que ahora, entendiendo mejor en qué consiste este trastorno, y sabiendo cómo puedes minimizar sus efectos, lleves mucho mejor el fin de las vacaciones. 

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