Tercer mes de vida de tu bebé

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En este artículo…

El tercer mes de vida de tu bebé llega repleto de cambios excitantes. Nuevas habilidades motrices, más capacidad para comunicarse contigo, las primeras (casi) palabras… ¡Veamos todo lo que os espera en las próximas cuatro semanas! Ya verás cómo vuestro día a día se vuelve cada vez más intenso e interesante.

¿Cómo crece tu bebé?

Un bebé de tres meses ha aumentado su peso un 30% desde que llegó a casa y ha crecido alrededor de un 20%. ¡Increíble! El cuerpo de tu peque ha experimentado grandes cambios, y lo seguirá haciendo durante los próximos meses. Siempre viene bien recordar que cada personita es un mundo y que, cada uno, crece a su ritmo, ¡así que no te obsesiones con su peso ni con su talla!

Habilidades y desarrollo

A sus tres meses de edad, tu bebé alcanzará hitos importantes de su desarrollo. Para empezar, será capaz de girar su cabecita 90º y también podrá levantar el torso ayudándose con los brazos cuando esté tumbado boca abajo. Además, ya tendrá suficiente fuerza como para mantenerse erguido mientras esté sentado y para mantenerse de pie mientras le sujetas.

Además, el tercer mes de vida es cuando muchos bebés toman verdadera consciencia de sus manos y de sus pies: es, en este momento, cuando la mayoría empieza a chuparse el pulgar, por ejemplo. Poco a poco va adquiriendo más precisión en sus movimientos y, aunque todavía no podrá agarrar objetos, se lo pasará en grande golpeándolos con sus manitas.

A partir de esta edad también empezarás a notar que tu peque va desarrollando preferencias: te hará saber si una superficie le parece cómoda o si no está lo bastante confortable, por ejemplo. 

A nivel cognitivo se dan cambios importantes: la vista sigue perfeccionándose y, ahora, el bebé puede reconocer claramente objetos situados entre los 20 y los 40 centímetros de distancia; también puede focalizar la vista sin que los ojos se crucen y seguir objetos en un ángulo de 180º.

A grandes rasgos, un bebé de tres meses empieza a descubrir nuevas y excitantes formas de comunicarse contigo y con el mundo a su alrededor: golpeando y tocando objetos cercanos, riendo e imitando sonidos.

Un día cualquiera...

Tu peque todavía no sabe hablar, pero se lo pasará pipa empezando a interactuar contigo a través de la voz. Gorjeos, risas, chillidos y demás sonidos son la forma que tiene de comunicarse, ya que a esta edad ya es capaz de unir vocales y consonantes. Puedes potenciar estas acciones de la forma más sencilla posible: ¡con tu voz! Habla a tu bebé, cántale, explícale cosas aunque no te entienda.

De esta manera estarás estimulando su interés por el lenguaje y, además, irá aprendiendo cada día más y más. Por ejemplo, puedes hablarle sobre objetos que tenga en la mano o cosas que esté mirando o explicarle historias mientras le cambias de ropa o le bañas. 

El juego se volverá cada vez más importante en vuestra rutina. Los mejores juguetes para un bebé de tres meses son aquellos que le ayudan a mejorar su coordinación y la relación entre el oído y el movimiento corporal. Tu peque se lo pasará en grande jugando con móviles, que estimulan su vista y le invitan a moverse para tocar los diferentes objetos. Esta edad también es perfecta para introducir sonajeros, ya que tu bebé ya es capaz de agarrarlo y moverlo para hacerlo sonar.

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Cuidados básicos

En el tercer mes de vida es muy importante aumentar la estimulación del bebé, ya que cada vez está más despierto y más interesado o interesada en lo que le rodea. Una gran idea es introducir diferentes texturas para potenciar su habilidad sensorial: por ejemplo, con libros en los que haya diferentes telas o materiales para tocar. 

Otro momento ideal para estimularle y ayudarle a hacer ejercicio es en el baño: a un bebé de tres meses normalmente le encanta el agua, así que ha llegado el momento de enseñarle a chapotear. ¡Verás qué bien se lo pasa sacudiendo brazos y piernas para ver cómo el agua sale disparada por todas partes!

Las deposiciones del bebé: información sobre su salud

A estas alturas, seguro que ya te consideras una experta o experto en cambiar pañales. Y, probablemente, también lo seas en saber cómo está tu peque de salud solo con el color de sus deposiciones. 

Las caquitas de tu bebé te dan información muy valiosa. Normalmente tienen un tono amarillento, especialmente si le das el pecho, aunque también es habitual que adquieran cierto tono verdoso: esto es debido a que los alimentos circulan muy rápido por el intestino. Puede ser normal en algunos bebés y, en otros, este tono puede ir acompañado de un poco de diarrea. Algunos tonos pueden indicarnos que algo le está pasando a tu pequeño:

  • Color rojo intenso. Normalmente esto se debe a un sangrado en el último tramo del aparato digestivo y puede ser común en bebés estreñidos.
  • Tono negruzco. Esto puede ser indicador de un sangrado en el estómago o en el intestino delgado.
  • Un color muy pálido puede deberse a que las heces no tienen bilis: es esta sustancia la que da a las cacas su tono habitual.

En estos casos, consulta con tu pediatra para que valore la situación y te proponga una solución para tu bebé. 

Alimentación

A medida que pasan los meses, quizá notes que se te hace un poco complicado seguir dando el pecho a tu bebé. Son muchos los elementos que pueden influir sobre la calidad de la leche que recibe tu peque y muchas circunstancias del día a día pueden intervenir en el hecho de que puedas seguir amamantándolo. A veces, por algo tan vital como porque necesitas tomar alguna medicación, esta es incompatible con la lactancia. En estos casos lo mejor siempre será consultar con tu médico qué alternativas tienes a tu alcance.  

También pueden ir apareciendo dudas sobre posibles incompatibilidades de la lactancia con otras cuestiones de tu día a día, relacionadas con tu alimentación o con actividades que llevas a cabo.Tu ginecólogo o vuestro pediatra te asesorará en este sentido, y también puedes ponerte en contacto con un grupo de soporte a la lactancia en el que compartir experiencias y opiniones.

Sueño

Muchos bebés empiezan a dormir entre 7 y 9 horas seguidas durante la noche al cumplir los tres meses. Para asegurarte de que tú también puedes descansar más, en esta fase es importantísimo que sigas a rajatabla una rutina de sueño y que acuestes a tu peque, más o menos, a la misma hora cada día. Así evitarás, por ejemplo, que se duerma a media tarde y a las 2 o las 3 de la madrugada ya no tenga sueño.

Lo mismo sucede con las siestas: intenta mantener un horario lo más regular posible para que tu bebé se acostumbre a dormir en momentos determinados. Te irá muy bien observarle para aprender a distinguir las señales que te indican que tiene sueño. Normalmente, suelen ser:

  • Frotarse los ojos con los puños.
  • Querer comer aunque, en principio, ya lo haya hecho y no tenga hambre.
  • Estar enfurruñado o enfurruñada.

Si aprendes a interpretar su lenguaje corporal podrás ponerle a dormir antes de que esté demasiado cansado: llegados a ese punto, puede que el peque esté tan agotado que no pueda dormirse y acabe llorando desconsolado. 

Este mes los padres...

Si en el segundo mes de vida empezasteis a pasear a vuestro bebé, quizá en este tercer mes os deis cuenta de que, a veces, salir de casa con vuestro peque es para tomárselo con calma. Aseguraros de que lleváis con vosotros todo lo que necesita, preparar el cochecito, darle el pecho, cambiarle… No os sintáis mal si en algún momento preferís salir a hacer algún recado sin el bebé, ¡es muy normal! Apoyaos en la pareja, familiares o amigos para que se queden con él o ella durante un rato.

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Tu entorno

En este tercer mes del bebé es importante que los padres sientan que pueden volver a recuperar actividades diarias. Siempre que sea posible hay que crear un entorno en el que se sientan capacitados para ello, ya sea cuidando al bebé si tienen que salir o bien acompañándolos si te lo piden, para echarles una mano en sus tareas diarias. 

Puntos clave

  • El bebé empieza a chuparse el dedo. ¡No te preocupes! A esta edad, es totalmente normal y le ayuda a calmarse.
  • La rutina de sueño se vuelve importantísima: tu peque empezará a dormir entre 7 y 9 horas seguidas.
  • Ha aprendido a unir vocales y consonantes y cada vez tiene más interés en “hablar” contigo.
     

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