Semana 22 de embarazo

  • 7 min de lectura

En este artículo…

Estás en… Segundo trimestre
Te quedan: 18 semanas

Con 22 semanas, tu bebé ya parece… bueno, ¡un bebé! A grandes rasgos, su aspecto es muy similar al que tendrá el día en que nazca. No ha abierto los ojos aún y buena parte de su desarrollo todavía está por llegar (a partir de ahora, su cerebro crecerá 90 gramos cada mes). ¡Qué emocionante!

Infografía guía del embarazo, semana 22

Esta semana tú...

Tu útero sigue creciendo imparable. En estos momentos, la pared superior debería estar unos dos centímetros por encima de tu ombligo y, poco a poco, vas a empezar a notar que tienes que modificar tu respiración (de abdominal a torácica, como suele decirse) y a dormir con una segunda almohada y un pelín incorporada.

Durante estas semanas también puedes empezar a sentir que aparecen contracciones de útero que, por norma, son irregulares e indoloras. Son las conocidas como contracciones de Braxton Hicks (que puedes consultar en detalle en la semana 25 de tu embarazo), pero sobre las cuales no te tienes que preocupar: es un mecanismo que tiene tu cuerpo y, en especial, tu útero para hacer “prácticas” previas al parto. No te preocupes en absoluto por ellas, a no ser que se incremente su intensidad y se vuelvan frecuentes e incluso dolorosas: situación en la que deberías contactar con tu ginecólogo o con su equipo médico.

Por ahora, además, te habrás despedido de tu cintura hace ya unas cuantas semanas, ¿verdad? Ahora mismo, habrás engordado, por lo menos, 5 kilos de peso y puede que empieces a sentirte hinchada y bastante pesada. En cualquier caso, dos mujeres embarazadas de cinco meses pueden tener barrigas completamente distinta: cuando tu matrona mida la barriga, te informará de que a las 22 semanas de embarazo, una barriga saludable mide entre 20 y 24 cm, pero con un margen notablemente amplio hacia arriba y hacia abajo.

Los cambios hormonales y los cambios de estos últimos meses (pero sobre todo son nuestras amigas las hormonas, la verdad) pueden hacer que la mamá sufra el conocido “cerebro de embarazada”, es decir, que su capacidad de atención se reduzca notablemente. Si eres su pareja, te recomendamos mucha paciencia y apoyo; si eres la mamá, no reduzcas por nada del mundo tus horas de sueño: ¡ahora que puedes, es un buen momento para descansar como te mereces!

Esta semana tu bebé...

A las 22 semanas de embarazo, tu bebé ya mide 27 cm de la coronilla hasta el talón y pesa más de 400 gramos. Probablemente, a finales de semana ya habrá alcanzado el medio kilo de peso: ¡todo un hito en su desarrollo! Pero ¿qué más está cambiando? Veamos…

Aunque sus ojos siguen cerrados, las cejas y los párpados del bebé ya son visibles en un ultrasonido. Tras esos párpados, los ojos ya están formados, pero no se abrirán hasta la semana 28, aproximadamente. En este sentido, el desarrollo va a otro ritmo: el iris no está pigmentado aún y no estará completo ni tan siquiera al nacer, por lo que no conocerás el color definitivo de sus ojos hasta el noveno mes de vida de tu bebé. Asimismo, sus huesos contienen médula ósea para la producción de glóbulos y su piel empieza a acumular grasa y a volverse menos traslúcida; a la vez, su esfínter anal ya es funcional, por lo que el líquido amniótico no debería seguir recibiendo minúsculas partículas de meconio a partir de ahora. 

El cerebro y las terminaciones nerviosas del bebé han continuado mejorando en estas últimas semanas y, ahora mismo, puede sentir a través del tacto, por lo que, a menudo, podríamos encontrarnos una ecografía en la que parece que esté descubriéndose su propia cara y su cuerpo. El sistema límbico también sigue desarrollándose a toda velocidad y ya han aparecido las primeras emociones: ¡ahora ese pequeño puede reír, llorar e incluso enfurruñarse dentro de tu útero!

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Cuídate, cuídale

¿Te notas las piernas y los pies muy hinchados por la tarde/noche? Si es así, deberías asegurarte de estirar las piernas cuando estés sentada y hacer pequeños movimientos circulares con los pies. Sin embargo, lo que te ofrecerá mayor relax es el ejercicio: sal a caminar una hora diaria y, si es posible, haz ejercicio en la piscina un par o tres de veces por semana. Al final del día, también puedes meter los pies (o las manos) en agua fría con sal gruesa, lo que aliviará la sensación de pesadez.

También te ayudará:

  • No estar sentada por más de una hora sin levantarte y estirar las piernas.

  • Beber agua y mantenerte bien hidratada.

  • Comer a menudo para estabilizar los niveles de glucosa en sangre.

  • Aplicar calor o, si te lo ha aconsejado tu ginecólogo, tomar paracetamol para aliviar las molestias del ligamento redondo (del que ya hablamos en la semana 19, ¿recuerdas?) que ya te acompañarán casi todo el embarazo.

Por último, ten muy presente que las barrigas de embarazada ya levantan pasiones a estas alturas del embarazo, por lo que desde las personas más cercanas a compañeros de trabajo e incluso extraños pueden decirte si pueden tocar tu barriga. Como mamá y, sobre todo, como mujer, tú decides si quieres o no que te toquen la barriga: hay muchas razones para sentirse halagada y otras tantas por las que sentirse incómoda (extraños, humor, sentirse cansada, etcétera) o con pocas ganas de compartir tu espacio personal.

Sea como sea, cualquier reacción es correcta, igual que haríamos con comentarios inapropiados, ¿verdad? Establece límites: es lógico y es sano. La pareja de la mamá, también debería tener presente esto y no olvidar que, aunque sea vuestro bebé, es su cuerpo, y no significa que pueda estar tocándola cada vez que le apetezca. ¡Y lo mismo se aplica para terceros y en ambas direcciones! A menudo, las mamás y los papás están tan alegres y emocionados que quieren compartir esa sensación con su círculo más cercano sin tener presente que otras personas pueden no querer tocar la barriga de la madre.

En cualquier caso, comunicar lo que sentimos y establecer límites es la base de una mejor relación.

En la consulta

El plazo para realizar algunas de las pruebas para detectar algunas de las principales anomalías como es el caso del síndrome de Down y los defectos del tubo neural termina esta semana. 

Como sabrás, se te habrá realizado un ultrasonido a lo largo de la semana 12 de tu embarazo y un examen de sangre entre las pruebas del primer trimestre de embarazo y otro en el segundo trimestre. 

Asimismo, esta es la última semana que tu ginecólogo te puede ofrecer realizar una cordocentesis (tomar una muestra de sangre del cordón umbilical  a través de la zona umbilical para descartar Down y otros defectos del tubo neural). La cordocentesis implica más riesgo de aborto espontáneo que otras pruebas como la amniocentesis o el CVS (muestreo de vellosidades coriónicas), por lo que solo se recomienda si el resto han dado resultados no concluyentes y, sobre todo, queda completamente a elección de la madre.

Tu próxima visita

En tu próxima visita, por regla general, a partir de la semana 24 de tu embarazo, se te realizará un examen de glucosa para detectar una posible diabetes gestacional: un alto nivel de azúcar en sangre debido al embarazo.

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Tu entorno

Esta semana te proponemos algo más allá de las clases de preparación al parto a las que casi todas las mamás primerizas suelen querer ir sin pensárselo dos veces. ¿Os habéis planteado las clases de cuidados de un recién nacido, de crianza de los hijos o RCP infantil? Son una buena forma de aprender sobre conceptos básicos (cambiar pañales, bañar al bebé, alimentarle y, sobre todo, ganar confianza en uno mismo y empoderar a la mamá en su nueva faceta complementaria de su vida).

Todas estas clases son una buena toma de contacto para la pareja, pero, sobre todo, permiten conocer conceptos y escoger una hoja de ruta sobre los primeros meses de crianza en un momento de menos estrés, en el que estamos más descansados y en el que podremos aumentar nuestra confianza y practicar rutinas para que no se nos haga todo tan cuesta arriba al salir del hospital. Si lo miras así, no suena mal, ¿verdad?

Puntos clave

  • Empiezas a modificar tu respiración y pueden aparecer contracciones de Braxton Hicks.

  • Han aparecido las primeras emociones: el bebé puede reír, llorar ¡e incluso enfurruñarse!

  • Asegúrate de estirar las piernas y de no mantenerte sedentaria: ¡tus extremidades te lo agradecerán!

  • Establece límites con tu barriga: ¡si no quieres que la toquen, no la deben tocar!

  • Esta es la última semana que se te puede hacer una cordocentesis para descartar defectos en el tubo neural del feto, en el caso de que esta prueba se considere necesaria-

  • Plantéate asistir a clases de preparación al parto, de RCP infantil y de cuidados del recién nacido.

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