Semana 27 de embarazo

  • 8 min de lectura

En este artículo…

Estás en… Segundo trimestre
Te quedan: 13 semanas

¡Bienvenida a la última semana del segundo trimestre de tu embarazo! Ahora mismo, puede que tu bebé no pare quieto dentro del útero, ¿verdad? Es importante que te mantengas activa ahora que te acercas al tercer trimestre. En unos días o semanas volverá una vieja conocida: la fatiga; pero le vamos a sumar esa barriga que lleva casi siete meses creciendo… 

Infografía guía del embarazo, semana 27

Esta semana tú...

¿Te sientes más estresada o con continuos cambios de humor? Alrededor de la semana 27 esto es algo bastante habitual que puede extenderse hasta el parto. Por un lado, tienes toda esa tensión que sigue aumentando a medida que avanzan las semanas; por el otro, el deseo de ver a tu hijo o a tu hija tras meses, y meses... Una buena opción para reducir la ansiedad es asistir a clases de preparación al parto, tanto por el hecho de poder compartir y comprender tus preocupaciones en un ambiente similar al tuyo (algo que te ayudará con tus miedos y dudas) como por el hecho de prepararte mejor para el final de tu embarazo.

Pero ¿qué más está sucediendo con tu cuerpo? Probablemente tengas la sensación de que te has convertido en un balón de tanta “patadita” para arriba y para abajo, puede que tus pechos y tu barriga ya hayan crecido mucho más de lo que te imaginabas en un inicio (y todavía falta un poquito, la verdad) y que estén empezando a aparecer nuevos síntomas que no te hacen tanta gracia, como las hemorroides.

El bebé va para futbolista… 

A medida que el bebé empieza a moverse en el útero, comienza una cuenta atrás que dependerá de tu propio peso, tus abdominales, la cantidad de líquido amniótico, etcétera, para sentir sus primeras patadas. Sin embargo, en el último tramo del embarazo y relacionándolo con su nivel de actividad uterina, podrás saber hasta cuándo duerme y cuándo está despierto tu bebé.

Una vez te acostumbres a los movimientos, puede que te preocupes cuando el número de patadas disminuya. No obstante, si no se trata de un embarazo de alto riesgo (en el cual puede que el equipo médico te explique y te haga reservar equis tiempo al día para controlar sus movimientos fetales) no deberías preocuparte: si el bebé se muestra mucho menos activo de lo habitual, deberías consultar a tu centro médico, pero lo más probable es que se trate de un momento puntual de menor actividad. En cualquier caso, entender que las patadas sirven al bebé para ejercitar músculos y articulaciones (¡menuda forma que tienen los peques de tratar a su madre!, ¿eh?) nos ayudará a ponerlo en contexto.

Aumento de peso: 0,5 kg por semana

Desde hace ya varias semanas estarás subiendo una media de 500 gramos semanales. A estas alturas, el aumento de peso que el bebé necesita para seguir desarrollándose se empieza a acumular en tu tripa y en tus senos, pero también en otras áreas como las caderas. Si el IMC durante el embarazo se mantiene estable, no debes preocuparte (el equipo médico te controlará en casa visita prenatal y te informará), pero prepárate para que tus pechos sigan creciendo y tu barriga se vuelva un poco más incómoda día a día. Ante todo, no dejes de moverte y hacer ejercicio adaptado al último trimestre de tu embarazo, ya que te ayudará a prevenir y a aliviar molestias y dolores relacionados.

Molestias y las temidas hemorroides

En el tercer trimestre del embarazo, es muy frecuente que aparezcan las temidas hemorroides. Hay varias razones que explican este fenómeno:

  • El útero en crecimiento presiona el abdomen, lo que hace que las venas del recto se hinchen.

  • El incremento de la hormona de la progesterona ha supuesto que tus intestinos trabajen mucho más lentos que antes, lo que es sinónimo de futuras mamás estreñidas.

No hay remedios mágicos, pero los baños de asiento y algunos cambios en tu dieta pueden ayudarte mucho: te explicamos cómo cuidarte mejor unos párrafos más abajo, ¿de acuerdo?

Otras molestias típicas de estas semanas son el edema o la retención de líquidos, la formación de estrías —en especial, en el pecho y la barriga, que son las más comunes— y el dolor pélvico ante cierto tipo de ejercicios, ya que la pelvis se dilata debido a la hormona relaxina, empezándose a preparar para el futuro parto. Si sientes mucho dolor, puedes consultar con tu equipo médico y un fisioterapeuta la posibilidad de un tratamiento complementario y la utilización de un cinturón pélvico que te ayude con los dolores de pelvis y de la espalda baja, que suelen ir muy asociados.

Esta semana tu bebé...

Tu bebé ya pesa casi 1 kilo y mide unos 35 centímetros. ¡Normal que tu útero siga creciendo! Las clases preparto te ayudarán a prepararte y a disminuir tus niveles de estrés: algo vital ahora que tu ritmo cardíaco está totalmente vinculado al de tu hijo o tu hija y tus estados de ánimo le influyen de modo directo. 

  • Empezarás a diferenciar el hipo de tu bebé y otros movimientos propios a los que dedica buena parte de su día en tu útero: ¿lo has notado? ¡el hipo se traduce en movimientos amortiguados y rítmicos!

  • Los pulmones ya se han formado por completo, pero el feto obtiene oxígeno de la placenta, aunque ¡ya está practicando pequeños movimientos pectorales!

  • En embarazos triples y cuádruples, el crecimiento empieza a desacelerarse en estos momentos, esta es razón por la que siempre son considerados embarazos de riesgo y, a menudo, se desarrollan como partos prematuros; en gemelos, también es habitual, aunque esta desacelaración del crecimiento sucederá a partir de la semana 30.

  • Su cerebro ya le permite diferenciar tu voz de la de otras personas. ¡Sus neuronas y conexiones cerebrales han empezado a madurar!

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Cuídate, cuídale

El mayor problema de esta semana 27 de tu embarazo pueden ser las hemorroides. Algo que, quizá, ni te habías planteado, pero que ahora te ocupa un buen rato al día para ver cómo puedes aliviar ese malestar, ¿cierto?

Como hemos comentado anteriormente, los ejercicios de Kegel, una buena hidratación diaria y una dieta rica en fibra y magnesio serán tus mejores amigos contra las hemorroides. Pero, si ya han llamado a tu puerta, también deberías:

  • Tratar de tomar baños de asiento a diario con agua tibia en el bidé o en una pequeña bañera adaptada a tu WC.

  • Evitar estar de pie durante mucho rato.

  • Aumentar notablemente el consumo de fibra: arroz integral, trigo integral, lino, frutas con piel, legumbres (lentejas, por ejemplo).

  • Tratar de no esforzarte en exceso cuando vayas al baño: si tienes muchísimas dificultades, deberías consultar a tu médico.

  • Seguir haciendo ejercicio, lo que favorece el movimiento intestinal.

A partir de esta semana, también puedes empezar a sentir contracciones de Braxton Hicks: por regla general, no suelen suceder hasta la semana 30 de tu embarazo, pero no es raro que se adelanten. A partir de las cinco contracciones por hora, deberías consultar con tu médico ante la posibilidad de un parto prematuro, pero puedes estar tranquila: con 27 semanas de embarazo —es decir, a las 25 semanas de gestación— tu bebé ya puede nacer sano y, aunque prematuro, por lo que necesitaría permanecer en la incubadora y recibir cuidados específicos, no supone riesgos añadidos.

Esta semana es importante

Si en semanas anteriores te diagnosticaron placenta previa (como sabes, no dificulta la función de la placenta en sí misma, pero sí cubre el cuello uterino durante el embarazo) y todavía no se ha resuelto, tu ginecólogo puede comentarte que empieces a modificar tus actividades diarias. Lo más común es desaconsejar el ejercicio a partir de ahora, evitar las relaciones sexuales durante el tiempo restante del embarazo y, en algunos casos de mayor riesgo, reposo total en cama.

En la consulta

Antes de iniciar las pruebas propias del tercer trimestre de embarazo, suele recomendarse que la mamá reciba la vacuna contra la tos ferina (Tdap) entre la semana 26 y la semana 36. Nuestra recomendación es que, si estás bien, aproveches esta última semana de tu segundo trimestre para tratar de obtener los anticuerpos necesarios que pasarle a tu bebé (él o ella no podrá vacunarse contra la tos ferina hasta los dos meses de edad). 

La vacuna es completamente segura para ambos y todos los efectos secundarios que pueden aparecer son menores: enrojecimiento o hinchazón en la zona del pinchazo, malestar general, dolor de cabeza, fatiga… ¡nada nuevo en tu embarazo, probablemente! Asimismo, además de la mamá, se recomienda que la pareja y las personas cercanas también se vacunen contra la tos ferina.

Tu próxima visita

Con anterioridad, el equipo médico habrá determinado tu tipo de sangre y tu factor Rh. En caso de ser Rh negativo, tu ginecólogo iniciará el protocolo adecuado ante una posible incompatibilidad de Rh en tu siguiente visita prenatal durante la semana 28.

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Tu entorno

¿Por qué no aprovechas esta semana para empezar a revisar la normativa sobre asientos homologados para el coche? Tú y tu pareja podéis consultar la web de la Dirección General de Tráfico en España —adscrita a la normativa europea— o de tu respectivo país, así como revisar algunas guías de uso de los sistemas de retención infantil. Como consejos básicos, recuerda que:

  • Todos los bebés deben viajar en coche en un asiento orientado hacia atrás y específicamente diseñado para bebés o convertible hasta los 2 años o hasta que se haya alcanzado la altura y peso mínimo permitido.

  • Es importante optar por asientos y sistemas de retención nuevos por la dificultad de determinar su historial, las fechas de vencimiento y las contraindicaciones de antiguos modelos.

  • Vale la pena dedicar un buen tiempo a su búsqueda, documentación y pedir ayuda con la instalación a técnicos de seguridad para pasajeros.

Puntos clave

  • El estrés es muy común: las clases preparto pueden ayudarte.

  • El bebé ya puede diferenciar tu voz de otras.

  • Toma fibra y haz ejercicio para mantener un buen tránsito intestinal.

  • Vacúnate contra la tos ferina para proteger a tu bebé y transmitirle los anticuerpos.

  • Si tienes placenta previa, el ginecólogo te recomendará reposo.

  • Revisad la normativa sobre asientos homologados y sistemas de retención para bebés.

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